martes, 7 de septiembre de 2010

Pañales

Uno de los momentos que nos llena de orgullo a la madre de Santi y a mi es cuando vamos al pediatra. A mi por el hecho de lo bien que Santi se deja examinar, el estetoscopio, la linterna, el palito de helado, la balanza, todos los elementos que son de uso rutinario en un análisis pediátrico a Santi no le causan temor, es más se ríe cada vez que le muestran uno y obedece cada una de las instrucciones del Dr. Fumagali (abre la boca, saca la lengua, se acuesta, se sienta, tose, todo sin mayor esfuerzo y sin necesidad que se lo pidamos nosotros, con el pedido del Dr. basta).

A la flaca le encanta que el Dr. Fumagali realicé la pregunta “¿Pero de enserio dejó de usar los pañales?, increíble, no puede ser”, como si Santi hubiese descubierto el sentido de la vida o algo parecido.

El camino a dejar los pañales fue demasiado recto y corto en comparación a lo que me imaginaba, sobre todo porque Santi recién tenía 2 años y un mes, un ropero con 200 pañales XL confirman mis palabras.

Allá por el verano viajamos a San Clemente un par de semanas, como parte de las vacaciones. Cuando llegamos a la playa por primera vez surgió la gran duda, ¿qué hacemos? ¿le dejamos los pañales o se los sacamos a Santi para estar en la arena y el mar? Decidimos sacárselos, aún corriendo el riesgo (casi certero) de que él se mee o se cague encima (lo segundo nunca sucedió, por suerte). Así que Santi ingreso en esa etapa, si tenía ganas se hacía pis sin nada que lo retenga, salvo la maya y sus piernas, empezó a sentir la tibieza en sus piernas y a darse cuenta que algo había cambiado en su entorno. De a poco empezamos a pedirle que avise si tenía ganas (aunque primero tenía que darse cuenta que las tenía) y cada vez que llegábamos a la casa, como parte de un juego, lo llevábamos a los arbolitos a que intente hacer pis ahí. Pasaron un par de días hasta que se dio cuenta que él era el que controlaba ese flujo en sus pantalones y le tomara el gustito a orinar sobre las plantas de un patio (privilegio que sólo tenemos los del género masculino).

Cuando volvimos de las vacaciones continuamos con el experimento, el primer paso estaba dado sólo hacia falta perfeccionarlo. El único detalle era siempre tener una muda de ropa a mano, ya que uno de tres intentos era fallido. Compramos un adaptador para el inodoro, y luego una pelela (ya que las piernitas colgando del inodoro le prohibían a Santi poder ir por cuenta propia, si o si necesitaba la ayuda de una adulto) la cual Santi aprendió a identificar y utilizar. Los primeros meses los pasó sin identificar la caca del pis, en la palabra “pis” englobaba todos los desechos del cuerpo, aunque sí se sentaba para hacer pis era porque quería caca.

Por las noches dormía con pañales, lo llevábamos al baño a hacer pis antes de acostarse, le poníamos los pañales y así se dormía. Algunos días se levantaba con el pañal intacto, otros no, lo que demostraba que aún no estaba preparado del todo, hasta que un día antes de acostarlo le dijo a su madre “Pañal no, yo ya soy grande”, y de esa forma dejó de usarlos definitivamente a los 2 años y cinco meses de edad.

A partir de ese momento y hasta la fecha se dedicó a perfeccionar la técnica, sólo mojó la cama en un par de ocasiones por la noche y el pantalón un poco alguna que otra vez más. Ahora va al baño sólo, se baja el pantalón y el boxer, hace sus necesidades, se sube todo y se lava sus manos, sin ayuda de ningún adulto, todo con sus dos añitos y nueve meses de edad.

La flaca se sigue sintiendo orgullosa cada vez que Fumagali le dice que no lo puede creer. Yo no, estoy seguro de que el Dr. se asombra por un solo motivo, no lo conoce a Santi tanto como nosotros, no conoce de lo que ese pequeñito es capaz.

1 comentario:

quito dijo...

bueno egú, ya es hora de que vos tmb largues los pañales che...

y no me digas que no... un ropero con 200 pañales XL confirman mis palabras =P

no sé qué pasará con Simón... calculo q andará en bolas por ahí desde los 3 meses y meará y cagará en la galería, como le enseñamos a nippur...

ay tevez egú...

abrazo